

Que increíble es eso de encontrarse con alguien.
Pero encontrarse de verdad. Eso de mirarse a los ojos y saber que es lo que está pasando...

No se ustedes, pero a mi me pasa con algunas personas, con muy pocas personas en realidad, que siento que me ven realmente cuando me miran a los ojos y me llega a dar un poco de miedo

porque les digo más de lo que quisiera sin hablar nada, y miro hacia otro lado como para esconderme.

Y esa es como la tendencia, huir, enconderse, que nadie sepa lo que pasa... pero
yo he encontrado refugio en estos ojos, en estas miradas amigas, y de a poco he aprendido a soltar, a compartir, a hacerme un poco más vulnerable, arriesgarme a compartir el peso de las cosas que me pasan, las cosas que siento, las cosas que pienso...

Y me ha ido bien... diría que he tenido suerte, pero
es Dios el que se ha lucido con mis amigos. Si en algún momento pudiera decir que soy mejor persona, que he crecido y aprendido, que puedo entregar más; es porque me encontré con estos ojos, y me respondieron con otra mirada honesta, me dieron
tiempo, amor y mucha paciencia...
"para afilar el hierro, la lima; para ser mejor persona... el amigo"
creo que eso lo dice todo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario